Entradas

🧠Configuro mi PLE Investigador

Imagen
En la actualidad, investigar ya no es solo una cuestión de archivos, bibliotecas y artículos de revista. Vivimos en una era donde la producción de conocimiento está atravesada por lo digital, lo compartido y lo inmediato. En este contexto, las redes sociales se han convertido en aliadas inesperada, y a veces subestimadas, del trabajo académico. Para quienes investigamos con mirada crítica y perspectiva de género, aprovechar estos espacios puede ser no solo útil, sino también profundamente transformador. Las redes sociales permiten acceder a información actualizada, seguir el pulso de los debates más recientes y descubrir investigaciones que, muchas veces, no aparecen fácilmente en los canales tradicionales. Plataformas como Twitter (o X) siguen siendo lugares donde la ciencia, el activismo y la política se cruzan en tiempo real. LinkedIn ofrece una vitrina profesional para quienes buscan visibilizar su trayectoria, y espacios como ResearchGate o Academia.edu permiten conectar con otro...

Mi perfil en Feedly

Imagen
  📚 Mi perfil en Feedly En este espacio recopilo y sigo medios que combinan divulgación, pensamiento crítico y perspectiva de género. Entre mis fuentes habituales están: Mujeres con ciencia , un blog que visibiliza las aportaciones de mujeres en el ámbito científico, impulsando una ciencia más inclusiva. Mujeres en Red. El periódico feminista , una referencia histórica del periodismo feminista en español, con análisis, noticias y recursos desde una mirada crítica y comprometida. Tribuna Feminista , medio de actualidad que combina política, derechos, feminismo y análisis social desde una pluralidad de voces. Este feed es, para mí, una herramienta para mantenerme informada, conectada con otras miradas y nutrir mi trabajo académico y activista.

EL BLOG COMO HERRAMIENTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Imagen
  En menos de dos minutos, Lorena Fernández nos acerca al efecto ELIZA, un fenómeno que revela cómo atribuimos capacidades humanas a máquinas… y cómo este sesgo puede tener consecuencias graves, especialmente cuando la tecnología ignora las desigualdades de género. Un ejemplo potente de cómo la ciencia y el feminismo se encuentran para pensar críticamente el mundo que habitamos, y el que estamos creando.